El Loco TITO

Hace unos años era inevitable encontrar por las calles de Rengo al singular “Loco Tito”, “Tito Van Damme” o “Black Prince”, conversando animadamente con un grupo de estudiantes en la plaza, o con quien se le pusiera por delante, bailando en los eventos musicales y hasta discutiendo o peleando, haciendo gala de su supuesta maestría en artes marciales, siempre haciéndose notar.

De profesión fotógrafo, alguna vez tuvo un local de esta especialidad en Malloa, Le gustaba mucho la música, y sus ídolos eran Elvis Presley, Jim Morrison y Ricardo Montaner, existen algunas imágenes suyas  en Internet donde aparece bailando, lo que resulta muy cómico verlo, y en otras, enseñando Karate .En no era cojo, pero producto de un atropello quedo así , desafortunadamente.

Tuvo un montón de bicicletas que vendía, cambiaba o perdía siempre y muchas cámaras fotográficas, que también perdía, y hasta tuvo 3 motos, nada menos.

Más de una vez fue a la Hospedería San Benito del Hogar de Cristo, donde en una oportunidad le regalaron un larguísimo y elegante abrigo, con el que se veía como Conde Drácula, todo el mundo creía que este siniestro personaje había llegado a vivir a nuestra ciudad.

Muchas veces se bañaba en la pileta de la Plaza, y se metía en ella con ropa, totalmente vestido.

Fue sometido varias veces a tratamientos antialcohólicos y de drogas pero no dieron resultado, y el también intento por sí mismo, pero tampoco resulto.

Característica suya era su grandilocuencia, muy bueno para hablar, y también para “Chamullar”, obviamente el mismo lo reconoce.

Eso sí, Héctor Manuel Contreras Gutiérrez, nombre verdadero del Tito, debe luchar diariamente, porque no es fácil, al contrario es dificilísimo hacer hasta lo imposible para no volver a caer en el infierno del alcohol y las drogas, y la atroz degradación e indignidad que produce.